Correr como el agua.
Mansa o feroz.
Río.
Arrastrando sedimentos de todo eso q fue
y de todo lo que desde un principio no podia ser.
Verternos. Discurrirnos. Derramarnos. Filtrarnos.
Desbordarnos.
Dejarlo fluir
A veces es necesario dejarlo pasar
y mirarlo de reojo seguir su camino.
Sentarse a la orilla, sonreirle de lado,
desearle buen viaje, buena vida
y todo lo demás
también.
29 febrero, 2012
17 enero, 2012
Slap
Cachetazo de realidad.
Me deja los dedos marcados y la mejilla caliente y ardida.
Me deja los dedos marcados y la mejilla caliente y ardida.
Me obliga a dejar ese pensamiento casi infantil de "Si no lo veo no existe.. si no lo veo existe"
Y de pronto ya nada es tan inocente ni tan divertido.
Tal vez es lo que sentiría el ladrón si mirase a los ojos a su víctima.
O el médico si su paciente dejara de ser una historia clínica.
O yo, que nunca pude ser lo suficientemente egoísta e inescrupulosa.
Sopapo. Cachetada. Zamarreo.
Ahora lo veo, existe, está ahi. Y espera una respuesta
07 enero, 2012
Lapsus
Un día, cuando tenía mas o menos 16, cerré los ojos.
Los abrí de nuevo recién hace poco.
¿Que fue de ese lapsus de tiempo, de cosas que yo viví
y a la vez siento tan ajenas?
Tan inconmensurablemente inconsciente y feliz.
Que sigo siendo yo. Que ya no volveré a ser.
24 diciembre, 2011
Felicidad
No me importa cuan efímera y volátil seas.
Tal vez dures lo que un suspiro.
No me importa, acá estás.
Bienvenida.
16 diciembre, 2011
FINALE
Siempre que escribo nunca pienso en el final.
No existe. No se si lo tendrá por eso nunca lo tengo en mente.
Odio escribir con presiones.
Odio escribir con tiempos.
Odio escribir con limitaciones.
Odio tener en claro desarrollos y mucho mas finales.
Saber como termina el cuento, leer el final aún sin saber como se llega a ÉL es aburrido.
Es descorazonante. Hace inútil arriesgarse a la aventura de leer y/o escribir. Hace tangible la realidad de que existe un TOPE. Un LÍMITE. Un HASTA ACÁ. Un MÁS NO. Un BASTA.
Me conozco el final de esta historia carente de título aún antes de terminar el primer párrafo.
Odio escribir con limitaciones. Aun así escribí. Y ahora el final no me sorprende.
No existe. No se si lo tendrá por eso nunca lo tengo en mente.
Odio escribir con presiones.
Odio escribir con tiempos.
Odio escribir con limitaciones.
Odio tener en claro desarrollos y mucho mas finales.
Saber como termina el cuento, leer el final aún sin saber como se llega a ÉL es aburrido.
Es descorazonante. Hace inútil arriesgarse a la aventura de leer y/o escribir. Hace tangible la realidad de que existe un TOPE. Un LÍMITE. Un HASTA ACÁ. Un MÁS NO. Un BASTA.
Me conozco el final de esta historia carente de título aún antes de terminar el primer párrafo.
Odio escribir con limitaciones. Aun así escribí. Y ahora el final no me sorprende.
13 diciembre, 2011
KNOCKOUT
La adrenalina de la pelea. Se tensa la mandíbula. Se inflaman las venas.
Anticipación. Taquicardia.
Fueron horas interminables de práctica. Contra el punchingball. Contra otros.
Estoy preparada. Lo siento. Lo sé.
Y sin embargo subo al ring y me reconozco indefensa. Vulnerable. Frágil.
Taquicardia. Miedo.
Levanto los antebrazos en posicion de defensa.
Es lo único que me queda.
Salto. Evado. Me agacho.
Esquivo algunas. Recibo otras. Me duele. Me parto.
Pero aguanto. Porque tal vez si aguanto lo suficiente el golpe se convierta en abrazo.
Cross de derecha. Uppercut de izquierda.
Miro a la esquina. Vacía. Nadie a quien pedirle que tire la toalla.
Estoy contra las cuerdas.
Golpe al pecho. Ahogo. A negro.
Cuenta regresiva.
Siempre pierdo.
Knockout.
29 noviembre, 2011
Lluvia
El sopor de una tarde interminable se interrume de repente.
Llueve.
Hermosa sorpresa.
Llueve con gotones grandes, pesados, inevitables.
Y yo le escapo a la protección del alero. Cierro los ojos. Respiro hondo. Sonrío.
Los OTROS me pasan corriendo. Escapan. Fruncen el ceño sin darse cuenta que huír es ...
Huir es un desperdicio.
Me paro en la esquina y hasta casi me imagino las miradas desconcertadas de los que me ven.
Y hasta casi q me imagino algun brazo que reprime sus ganas de tironearme de vuelta bajo el alero. Y hasta casi q leo los pensamientos de aquellos que cuestionan mi sanidad mental.
Cierro los ojos. Respiro hondo el perfume de Noviembre potenciado por la tormenta. Sonrío.
Siento como el agua me recorre. La ropa se hace segunda piel y se pega al cuerpo como si no existiera.
El pelo se pega a la cara y adivino que lo que hasta hace minutos era un pulido maquillaje vetea mis mejillas de negro. Sigo el recorrido de una gota por la nuca que se zigzaguea y se pierde.También me pierdo.
Me acuerdo de ELLAS y nos veo adolescentes, empapadas bajo la lluvia de Caballito, riéndonos.
Pienso en EL, y lo veo mirando las gotas que recorren la ventanilla del tren, sonriéndoles.
Y no se muy bien por que, pero me acuerdo de ELLA. Y yo sonrío también. Mas.
La tormenta amaina y es hora de volver. Abrir los ojos y mirar alrededor.
Lo que queda son los resabios de minutos de caos. Y libertad.
Llueve.
Hermosa sorpresa.
Llueve con gotones grandes, pesados, inevitables.
Y yo le escapo a la protección del alero. Cierro los ojos. Respiro hondo. Sonrío.
Los OTROS me pasan corriendo. Escapan. Fruncen el ceño sin darse cuenta que huír es ...
Huir es un desperdicio.
Me paro en la esquina y hasta casi me imagino las miradas desconcertadas de los que me ven.
Y hasta casi q me imagino algun brazo que reprime sus ganas de tironearme de vuelta bajo el alero. Y hasta casi q leo los pensamientos de aquellos que cuestionan mi sanidad mental.
Cierro los ojos. Respiro hondo el perfume de Noviembre potenciado por la tormenta. Sonrío.
Siento como el agua me recorre. La ropa se hace segunda piel y se pega al cuerpo como si no existiera.
El pelo se pega a la cara y adivino que lo que hasta hace minutos era un pulido maquillaje vetea mis mejillas de negro. Sigo el recorrido de una gota por la nuca que se zigzaguea y se pierde.También me pierdo.
Me acuerdo de ELLAS y nos veo adolescentes, empapadas bajo la lluvia de Caballito, riéndonos.
Pienso en EL, y lo veo mirando las gotas que recorren la ventanilla del tren, sonriéndoles.
Y no se muy bien por que, pero me acuerdo de ELLA. Y yo sonrío también. Mas.
La tormenta amaina y es hora de volver. Abrir los ojos y mirar alrededor.
Lo que queda son los resabios de minutos de caos. Y libertad.
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